
¿Qué es mejor? Grasas para cocinar o aceite de oliva. ¿Te has hecho alguna vez esta pregunta?
Seguramente sí porque habrás visto en muchas ocasiones, sobre todo en series y películas anglosajonas, que en esta cultura se utiliza la manteca de cerdo o la mantequilla para cocinar.
Y en este post vamos a ver si es mejor cocinar con estas grasas o con aceite de oliva, especialmente el aceite de oliva virgen extra ecológico que, por ejemplo, puedes encontrar en nuestra Almazara.
Lo que te vamos a decir desde un principio es que el aceite de oliva virgen extra ha sido ampliamente recomendado y reconocido por los más prestigiosos nutricionistas de todo el mundo.
Por algo será.
Además, debes tener en cuenta que el aceite de oliva es algo intrínseco a nuestra cultura, la cultura mediterránea y por ende la dieta mediterránea que, no nos cansaremos jamás de repetir, que es el sistema alimenticio más saludable del mundo.
En este post haremos un recorrido por las características del aceite de oliva, por las de la manteca de cerdo y la mantequilla. Seguro que después, para cocinar, tomarás la mejor decisión.
Características del aceite de oliva para cocinar
No tan solo es un componente esencial en la cocina mediterránea sino que cada vez más es el elegido por los grandes chefs del mundo.
Pero, ¿qué hace que el aceite de oliva sea tan especial?
El aceite de oliva se obtiene del fruto del olivo, de la aceituna.
El aceite de oliva virgen extra es el de mayor calidad y lo es porque lo hemos obtenido directamente de aceitunas recién recolectadas y únicamente mediante procesos mecánicos, sin el uso de productos químicos ni procesos de refinamiento.
Una de las características más destacadas del aceite de oliva es su alto contenido de ácidos grasos monoinsaturados, principalmente ácido oleico, que representa entre el 55% y el 83% de su composición total de ácidos grasos.
1. Salud cardiovascular óptima
Estos ácidos grasos son conocidos por su capacidad para reducir el colesterol LDL (malo) y aumentar el colesterol HDL (bueno), lo que contribuye a mantener una salud cardiovascular óptima.
2. Rico en antioxidantes
Además, el aceite de oliva es una rica fuente de antioxidantes, como la vitamina E y compuestos fenólicos, que ayudan a combatir el daño oxidativo en las células y reducen el riesgo de enfermedades crónicas.
También contiene cantidades moderadas de vitaminas A, D y K, que son esenciales para que tu cuerpo funcione como un reloj.
3. El punto de humo
Otro aspecto a considerar es el punto de humo del aceite de oliva virgen extra, que ronda los 190-207°C .
Es decir, que a esta temperatura de cocción no se degradan los alimentos que se cocinan, no pierden ni sus propiedades ni su sabor.
Atención porque esta es la temperatura si utilizamos aceite de oliva virgen extra. Si se utilizan otros aceites la degradación de los alimentos y su pérdida de sabor es mucho más rápida.
Por eso, siempre aconsejamos en nuestra cooperativa comprar aceite de oliva virgen extra y, en este caso, ecológico.
4. Mejora de la función cognitiva
Algunos estudios sugieren que el consumo regular de aceite de oliva virgen extra puede mejorar la función cognitiva y reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer.
Los antioxidantes y los ácidos grasos saludables ayudan a proteger las células cerebrales y a mantener una buena salud mental.
5. Salud digestiva
También tiene efectos beneficiosos en el sistema digestivo.
Ayuda a mejorar la digestión y la absorción de nutrientes, además de tener un efecto protector contra úlceras y gastritis.
Su consumo también está asociado con una reducción en el riesgo de cáncer de colon.
Principales grasas para cocinar
Pues bien. Vamos a adentrarnos en la segunda parte de este post. Vamos a conocer un poco más de cerca otras grasas para cocinar.
1. Manteca de cerdo
La manteca de cerdo es una grasa animal que se obtiene del tejido adiposo del cerdo.
Es una grasa saturada y ha sido tradicionalmente utilizada en diversas cocinas por su capacidad para proporcionar una textura crujiente a los alimentos fritos y un sabor distintivo a los platos.
Sin embargo, debido a su alto contenido de grasas saturadas, su consumo excesivo se ha asociado con un aumento del colesterol y un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
2. Mantequilla
La mantequilla es otro tipo de grasa animal, obtenida de la leche de vaca.
Contiene grasas saturadas y una pequeña cantidad de grasas trans, además de vitaminas liposolubles como la A y la D.
La mantequilla es apreciada por su sabor y su capacidad para mejorar la textura de los alimentos cocinados.
Sin embargo, como la manteca de cerdo, su alto contenido en grasas saturadas puede tener efectos negativos sobre la salud cardiovascular si se consume en exceso.
Como puedes ver, ante los muchos beneficios de cocinar con aceite de oliva virgen extra se encuentran los posibles perjuicios de hacerlo bien con manteca de cerdo, bien con mantequilla.
Estas dos últimas grasas están asociadas a un aumento del colesterol y un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Y, por supuesto, están asociadas con el sobrepeso. Solo se tienen que comparar las cifras de sobrepeso que existen en los países anglosajones y en los países del área mediterránea, consumidores históricamente de aceite de oliva.
Por tanto, y tal y como indican los especialistas en nutrición, es mucho más saludable cocinar con aceite de oliva virgen extra y si es ecológico como el nuestro mejor. Además, el sabor de los alimentos cocinados con aceite de oliva es mucho mejor.
¿Qué utilizas para cocinar? ¿Aceite de oliva u otras grasas? ¿Nos contestas en los comentarios?
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